ENTREVISTA AL PSICÓLOGO GIORGIO NARDONE



Sin bemoles

La besadora de sapos cree poder transformar con el amor a cualquier hombre. A la depredadora le urge construirse una seguridad sentimental. La timonel se convierte en la entrenadora personal de su pareja. Nardone ha clasificado 17 tipologías femeninas y su manera de abordar las relaciones de pareja (Los errores de las mujeres en el amor, Paidós). Pero también es cierto que las mujeres están algo decepcionadas del género masculino: "El hombre occidental ha ido perdiendo su masculinidad, cada vez menos capaz de hacer sentir a la mujer protegida y eróticamente seducida. Sin embargo, la mujer es cómplice: un hombre débil es cómodo. Lo que al principio los une los acaba separando".

Jueves, 14 de julio de 2011
Giorgio Nardone, psicólogo y psicoterapeuta, padre de la terapia breve estratégica
Victor-M Amela, Ima Sanchís, Lluís Amiguet

"Para que dure un amor: seducción y cortejo continuo"


¿Las mujeres sufren más por amor que los hombres?

La mujer es más compleja psicológica y biológicamente, siente más y, por tanto, tiene más espacio para sufrir.

Pues deme pautas para sufrir menos.

Cada nuevo amor se transforma y acaba; esto siempre es una pérdida, un luto. Pero también podemos aprender a cometer menos errores.

¿Cuáles son esos errores?

Gestionamos nuestras relaciones amorosas a través de lo que nos ha funcionado en el pasado; así establecemos unos guiones de relación que se convierten en inconscientes.


Y repetimos una y otra vez...

Exacto. Para huir del fracaso es esencial que sepamos que estamos representando un papel, cada vez más rígido, y que cambiemos de personaje.

¿Por ejemplo?

La lamedora de heridas escoge siempre hombres heridos y despechados por amor. Cuando ellos consiguen superar su trauma, la dejan. He estructurado 17 tipologías con las que las mujeres suelen abordar las relaciones amorosas.


¿Cuáles son las más comunes?

La desbordante: guapa, capaz, exitosa, que puede con todo y lo hace todo. Suele emparejarse con hombres complementarios.


¿Y cuál es su complemento?

El débil y sumiso, que le permite brillar y que acaba desilusionándola porque no está a su altura. Si escoge a un hombre más fuerte, lo asfixia con sus continuas críticas e intimidaciones. Debería flexibilizar su guion y aprender a utilizar otros guiones.

Pero si es bella, capaz y exitosa, ¿por qué debe cambiar?

Si quiere tener pareja, debe dejar más espacio al hombre. Otro papel típico de nuestros días es la mujer ejecutiva, la que le organiza todo a su pareja y se convierte en una segunda madre; por lo tanto, deja de ser interesante como compañera. La ejecutiva debería asumir rasgos de la amazona.

¿La amazona va por libre?

Tiene al hombre bajo su poder, maltratándolo si es necesario. Al principio tiene éxito, es segura y capaz, pero acaba siempre sola porque su ideal es imposible: un hombre que sea a la vez dominado y dominador.

¿Qué le sorprende tras tumbar en el diván a más de 15.000 pacientes?

Una paradoja: las mujeres son mucho más capaces que los hombres en casi todo, pero también se complican la vida sentimental mucho más que ellos.

Hay muchas mujeres solas.

Sí, pero no es una elección. Han repetido tantas veces su guión que están desilusionadas. No existe la soltera o el soltero feliz.


Pero los casados tampoco brincan de alegría.

El amor sabio tiene tres componentes que hay que cultivar: el primero es que la pareja no deje nunca de seducirse y cortejarse, tal como hacen los animales monógamos.

¿?

Los albatros o los lobos árticos repiten el ritual de cortejo en cada estación del amor. La segunda regla es la complicidad; es fácil detectarla observando cómo se miran.

Qué bonito.

Tercera: la exclusividad; lo que ocurre entre las dos personas es único e irrepetible con otra. El amor sabio no acepta el engaño, y es muy difícil de mantener: son como dos funambulistas caminando en paralelo en la cuerda floja y compartiendo la barra estabilizadora. Si uno se endurece, el otro se ablanda; si uno tropieza, el otro lo sostiene.


Y los hombres, ¿no tienen guiones?

Somos mucho más primitivos, menos complicados, tenemos cinco guiones: el macho, el intelectual-radical-chic-snob (insoportable), el calzonazos, el Pigmalión y el capitán de aventura (fascinante, el que enamora a las mujeres y luego escapa).


¿Qué tipo es usted?

Capitán de aventura y algo Pigmalión.

Ya.
Los guiones suelen estar mezclados. La mujer hada, por ejemplo, suele tener algo de seductora.

Lo de hada suena insuperable.

No se equivoca: es buena, capaz, guapa, elegante, inteligente, dulce y atenta con todos, y le mueven las mejores intenciones.

Entonces, ¿cuál es su error?

Quiere conservar la serenidad en su relación hasta el punto de que pasa por alto cualquier agravio. Su complementario es su opuesto: un maleducado, agresivo e infiel.


Te casas con tu mayor defecto, decía mi madre.

La complementariedad suele basarse en los elementos disfuncionales de la pareja. Todos los guiones son buenos, son el fruto del éxito, pero como las medicinas, demasiado se convierte en veneno. Hay que ser flexible. Y aceptar previamente las fases del cambio que el tiempo acabará presentando en la relación.


¿Qué deben saber las mujeres de los hombres?

El hombre desea que la mujer sea su amante, ellas deben saber provocar el erotismo en el hombre y mimarlo cuando se siente frágil.

¿... y los hombres de las mujeres?

El hombre debe hacer sentir a la mujer protegida y emotivamente segura; al mismo tiempo, debe ser el seductor que consigue rendirla con sus artes. La mujer adora al hombre que consigue robarle la relación erótica. Es una danza, un cortejo de amor.

Publicado en La Vanguardia. LA CONTRA.

UNA SESIÓN DE TERAPIA BREVE ESTRATÉGICA.


Imagine el lector que acude, como cliente, a una primera entrevista con una profesional de salud mental. Por teléfono se ha concertado el día y la hora de la entrevista, y la profesional ha invitado a la sesión a todos aquellos miembros de la familia que Ud. considera que pueden ser de ayuda. Ahora están todos en el centro. Está nervioso, preocupado por el problema. Sus familiares también parecen preocupados.
Tras aguardar un momento en la sala de espera, les invitan a pasar a una sala funcional, pero agradable. No hay una gran mesa de despacho, sino una pequeña mesa en el centro de la habitación, y a su alrededor varias sillas.
La psicóloga les saluda y se presenta. Tras ponerse cómodos, hay algo de charla social y parece que el ambiente se distiende y se relaja. La terapeuta se permite alguna broma mientras le dicen sus nombres, sus edades y profesiones. Tras explicarles el sentido de la entrevista y la forma de trabajo, la psicóloga hace una pequeña ronda, preguntando a todos y cada uno de los presentes en qué les gustaría recibir ayuda. Uds. le describen sucintamente qué es lo que les preocupa. La terapeuta les escucha con atención, y da la impresión de haber entendido cuál es la preocupación de cada uno, pero no pide más detalles sobre la historia del problema. Tras apenas cinco minutos de conversación, hace una pregunta curiosa: "Verán , hemos observado con mucha frecuencia que entre el momento en que una persona o una familia contacta con nosotros para pedir una cita y el momento en que celebramos la primera entrevista ya se producen mejorías. ¿Uds. que mejorías han notado desde que llamaron para pedir esta consulta?"
Ud. no sabe muy bien que responder, porque le parece que la situación está igual de mal que en los últimos años, pero su mujer sí contesta, y describe que los tres últimos días las cosas han estado algo mejor en casa. Su hija también parece haberlo notado, aunque dice que no le ha dado mucha importancia. La terapeuta parece interesarse mucho por estos pequeños cambios. Pregunta sobre ellos a todos Uds., y Ud. mismo recuerda también que el lunes anterior las cosas fueron algo mejor. Poco tiempo después, todos Uds. están comentando las implicaciones de estos cambios, discutiendo acerca de cuál es la mejor forma de mantenerlos en marcha, investigando que es lo que cada uno de Uds. ha puesto de su parte. Incluso su hijo mayor, que parecía como ausente al principio de la sesión, está participando activamente. El tiempo ha pasado volando y llevan ya casi media hora de conversación. Entonces la terapeuta les pide permiso para plantearles una pregunta, según ella, "un poco extraña", pero útil para terminar de hacerse una idea "de a dónde quieren ir Uds."
"Supongan que esta noche, mientras están durmiendo, sucede una especie de milagro y los problemas que les han traído aquí se terminan de resolver del todo, no como en la vida real, poco a poco y con el esfuerzo de todos, sino de repente, de forma milagrosa. Como están durmiendo no se dan cuenta de que este milagro se produce. ¿Qué cosas van a notar diferentes mañana que les hagan darse cuenta de que esta especie de Milagro se ha producido?" Pues sí que era una pre gunta extraña. Pero no es difícil contestarla: el problema habría desaparecido del todo. ¡Ni más ni menos!. La terapeuta asiente: "¿Cómo va a notar Ud. que el problema ha desaparecido? ¿Qué van a hacer Uds. diferente?". Ud. empieza a describir esa especie de "milagro". La terapeuta sigue muy interesado por lo que le está explicando. "¿Y cómo va a reaccionar su mujer cuando Ud. le diga ....?". Poco a poco, van creando entre todos algo así como una pintura del futuro. Hay cosas que Ud. no se había planteado, cosas nuevas que oye decir a su familia, e incluso algunas que le sorprende a Ud. mismo oírse decir. A veces le cuesta detallar ese futuro sin el problema, pero la terapeuta se muestra paciente y comprensiva, y no insiste cuando alguno se "atasca". Pasa otra media hora, y parece que la entrevista toca a su fin.
Antes de salir, la psicóloga hace un resumen de lo que le han dicho entre todos. Sí, desde luego les ha escuchado con atención. Parece que ya va a levantarse, pero luego da la impresión de que recuerda algo: "Permítanme que les haga una pregunta más...". ("Como Colombo, el detective de la tele", piensa Ud.)
"En una escala de 1 a 10, en la que 1 sería el momento en que las cosas estuvieron peor, y 10 el momento en el que los problemas que les han traído aquí están resueltos, es decir, algo así como el día después de esa especie de milagro que me han descrito tan bien... Díganme ¿dónde pondrían esta última semana, de 1 a 10?." Bueno, a Ud. se le dan bien los números. Un cinco. Sí, un cinco. Es curioso, porque cuando llamó para pedir la consulta veía las cosas mucho más negras. Tienen mejor aspecto ahora. Su hija contesta "cinco", también. Su hijo dice que un tres, pero su mujer incluso dice que ve las cosas en un seis. La psicóloga parece querer aprovechar los últimos minutos de la entrevista: "Dígame, señora, ¿qué cosas entran en ese seis?" Y a Ud. "¿Cuál diría que es el secreto para haber pasado de 1 a 5?". Poco después, la terapeuta abandona la sala unos minutos, "para ordenar mis ideas". Y Ud. aprovecha para fumar un cigarrillo.
Publicación de Navarro Góngora, A. Fuertes y T. Ugidos, ed. Intervención y Prevención en Salud Mental. Salamanca: Amarú, 1999.Doctor en Psicología.Coordinador del Master Universitario de Formación de Terapeutas Sistémicos.

Si quieres saber más sobre terapias, encontrarás información en mi web. www.topterapia.es

LA GRAFOLOGIA: UN ESTADO MENTAL.

La escritura es un acto neurofisiológico y psíquico que permite la representación de las palabras e ideas a través de símbolos gráficos, estos constituyen una línea formal -onda gráfica-que tiene como base el trazo y éste, en su desarrollo por las distintas dimensiones como la horizontalidad, la verticalidad, la profundidad y la velocidad, va trazando las curvas, las rectas, los perfiles, los plenos... así descubrimos la personalidad del escribiente.
La Grafología es una técnica empírica cuyo objetivo de estudio es la escritura.
Los seres humanos somos muy complejos, nuestra mente nos da la posibilidad de pensar, razonar y experimentar un gran número de sensaciones. Nuestro entorno nos proporciona los elementos para que cada uno de nosotros se pueda desarrollar de tal manera que no encontraremos dos seres hmanos iguales.
Cuando reaccionamos a lo que nos rodea, lo hacemos de manera subjetiva y con fuertes emociones, produciéndose en nuestro interior cambios fisiológicos de manera innata, a medida que vamos reaccionando, vamos aprendiendo y adquiriendo experiencia produciéndose en nuestro interior diferentes estados de ánimo, motivaciones, sensaciones, deseos, necesidades, inquietudes...
Las emociones surgen a medida que vamos adquiriendo vivencias, por esto experimentamos miedos, dolor, alegría, soledad, seguridad, bienestar y así, cada vez las emociones se hacen más complejas y cada uno de nosotras las percibe de manera diferente dependiendo de qué manera vive sus experiencias.
Todas estas sensaciones y emociones las transmitimos a través de la escritura.
Nuestras emociones, algunas innatas y otras adquiridas, nos van construyendo nuestra personalidad, según como seamos actuaremos de una forma o de otra, de modo que un mismo acontecimiento lo veremos y lo viviremos diferente a como lo ve y vive otra persona.
Las actitudes son nuestra forma de movernos por el mundo, la manera como respondemos, como actuamos y como nos comportamos. Engloban todo aquello que pensamos, sentimos o hacemos.
LA ESCRITURA es un reflejo en el papel de nuestra manera de actuar en el mundo.
Las conductas están marcadas por los estados de ánimo y condicionan nuestra manera de hacer las cosas.
Las emociones y los estados de ánimo son la forma como miramos y percibimos el mundo que nos rodea. Interpretamos lo que vemos según nuestro mapa mental y cada estado de ánimo lleva aparejado emociones y experiencias.
Así pues, las emociones, experiencias y estados de ánimo, están presentes en la manera como vamos escribiendo sobre el papel, a través de las líneas que conforman la escritura.
Según como vamos avanzando, estas líneas nos van diciendo como vamos caminando por la vida, como superamos los obstáculos, como conseguios nuestras metas y de que forma lo hacemos: de manera optimista o pesimista. Escribimos las líneas hacia la izquierda, dejando espacios en blanco o avanzamos hacia el futuro con las letras inclinadas a la derecha. Vamos dejando en estas líneas escritas, parte de lo que somos, de como somos, nuestra espiritualidad o nuestro materialismo, subimos con optimismo o bajamos con pesimismo, con cansancio, perdiendo poco a poco las fuerzas en este caminar por la vida. ¿Qué nos da miedo? ¿Cómo avanzamos hacia lo que deseamos?
Todo lo plasmamos en la escritura. Todas las preguntas tienen su respuesta en la GRAFOLOGÍA, cuando vamos analizando los trazos, las palabras, las líneas, la profundidad de lo que está escrito y de lo que no está escrito, vamos descubriendo como somos, como actuamos, como sentimos.

NOCIONES DE GRAFOLOGIA.