UNA TERAPIA BREVE.

 PSICOLOGÍA. Floren Solà, psicóloga.

La Terapia Breve Estratégica               

Giorgio Nardone, el creador de la Terapia Breve Estratégica (TBE), la define como “el método de resolver problemas humanos muy complicados con soluciones aparentemente muy simples. Se fundamenta en la lógica y no en una base psiquiátrica”. La psicóloga y terapeuta Floren Solà, especialista en TBE nos explica cómo funciona.


La Terapia Breve Estratégica se ha revelado una de las más eficaces para tratar ciertos trastornos psicológicos como los trastornos obsesivos-compulsivos, la ansiedad -tan frecuente en nuestros tiempos-, así como las fobias que a menudo se derivan de ésta. Floren Solà psicóloga, lo comprueba cada día en su consulta.

¿En qué consiste la TBE?

A diferencia de otras terapias la TBE no pone la atención en el “porqué” de la existencia del síntoma, es decir en su origen o sus causas, sino en “cómo” este síntoma se mantiene hoy en el presente, en cómo funciona su mecanismo de aparición. De ahí la importancia de explorar al inicio del tratamiento todas las “soluciones intentadas” anteriormente por el paciente y su entorno (familia, amigos, etc.) y que no han tenido éxito, porque son estos intentos fallidos los que mantienen el problema. También es importante conocer cómo se percibe a si mismo el paciente y cómo percibe la realidad. Esto determina en gran medida su forma de actuar.  El terapeuta estratégico utiliza un lenguaje a veces indirecto y sugestivo para la persona que lo recibe, hace uso de metáforas, aforismos, lenguaje hipnótico… Todo ello con el objetivo de propiciar el cambio.

A diferencia de otras terapias la TBE no pone la atención en el “porqué” de la existencia del síntoma, es decir en su origen o sus causas, sino en “cómo” este síntoma se mantiene hoy en el presente


¿Cuáles son los orígenes de la TBE?

Sus orígenes históricos se basan en la perspectiva sistémica, la cibernética, la epistemología constructivista y el trabajo clínico de Milton Erickson. En la perspectiva sistémica no sólo se estudia la persona, sino también los sistemas que la envuelven, sus relaciones y las reglas culturales que la rigen. Como decía Gregory Batenson: “Cualquier síntoma se mantiene en el ámbito de las relaciones familiares en el presente y, por esa razón, si queremos una modificación de los síntomas tenemos que trabajar sobre la modificación de las interacciones del presente”.

 

¿Y cómo influyó la cibernética?

La cibernética introdujo el concepto de feedback o retroalimentación que se basa en la idea de que cada evento influye sobre otro evento y a su vez queda influenciado por él (causalidad circular). Digamos que es lo mismo que cuando el termostato pone en marcha la calefacción y cuando la temperatura llega a 20 grados, hace que se pare porque tiene un sensor que indica que ha llegado a la temperatura deseada. “A” influencia a “B” y “B” influencia “A”.  Con la llegada de la cibernética se abandonó el concepto de “causalidad lineal” por el de “causalidad circular”.

El tratamiento de la TBE como su nombre indica es breve. Las intervenciones se planifican para 10 sesiones y se procura que desde la primera o segunda sesión del tratamiento ya se comiencen a producir cambios


¿Para qué problemas estaría indicada la TBE?

La terapia breve estratégica se utiliza para erradicar trastornos psicológicos que manifiestan una sintomatología acusada y limitante como los trastornos obsesivos-compulsivos, la ansiedad, agorafobias, fobias, depresiones, trastornos alimentarios (anorexia, bulimia…) y algunas psicosis, entre otros trastornos. También es muy utilizada para conseguir mejoras respecto a problemas relacionales, sentimentales, ansiedades, pensamientos intrusivos, etc.


¿Y cómo se aplica?

El diagnóstico se realiza en función del sistema perceptivo-reactivo de cada persona y en función de las soluciones intentadas que ha puesto en práctica. Como apuntaban los constructivistas, cada persona tiene una percepción propia de la realidad, una forma de entender las cosas, construida en base a lo que ha experimentado y creído previamente  y, en base a ésta forma de percibir / entender, la persona se comporta. Por eso en terapia estratégica se podría decir que el tratamiento es un traje a medida hecho para cada persona. El terapeuta estratégico prescribe al consultor unas “tareas” que éste debe realizar en los días siguientes a la sesión y que tienen como objetivo el desbloqueo y posteriormente la eliminación del síntoma.


¿Puedes darnos un ejemplo?

La persona que tiene obsesión por la limpieza y la ejecución de rituales de limpieza. Que  se siente obligado a repetir obsesivamente el hecho de lavarse las manos para vencer la sensación de ansiedad y se da cuenta que poco a poco se ha metido en un pozo sin salida. Si no repite su ritual de limpieza se siente muy ansioso y, si lo repite, hace que este miedo o ansiedad junto con la tendencia a la repetición sean cada vez más frecuentes y acaban ritualizando. Entonces, prescribiremos un contra-ritual muy parecido al suyo con el cual se encuentre cómodo y no sienta miedo ni ansiedad (ya que no puede evitar la tendencia a ritualizar y no podemos ir en contra de sus resistencias para no acrecentarlas). A diferencia del suyo, éste estará hecho de forma voluntaria y organizada, será un ritual programado y fijado, en vez de ser repetido de forma impulsiva. Esto hace que la imperiosa necesidad descontrolada de hacerlo vaya disminuyendo hacia su completa eliminación.

El terapeuta estratégico prescribe al consultor unas “tareas” que éste debe realizar en los días siguientes a la sesión y que tienen como objetivo el desbloqueo


¿Cuál es el objetivo de estas tareas o prescripciones?

El objetivo de las tareas, prescripciones, contra-rituales, aforismos, etc. que se dirigen al consultante es que éste experimente y sienta que se puede relacionar de forma distinta con su realidad y cambiar aquello que pretende. Es hacer sentir a la persona algo distinto con relación a la realidad. Este cambio de percepción es el que le va a permitir realizar el cambio deseado. Como diría Giorgio Nardone: “Saber qué hacer no significa saber hacerlo”  hace falta sentirlo a nivel emocional / experiencial para que se produzca el cambio”.


¿Qué son soluciones intentadas?

El hecho de evitar determinadas situaciones o de pedir constantemente ayuda ya que cuando uno lo hace reafirma su propio miedo (Tengo miedo de…) y lo coloca en una situación de indefensión todavía más aguda, que no puede, y lo peor, que no podrá jamás y que necesita de los otros. Por eso trabajar sobre las soluciones intentadas y sus resultados nos hace ver, no solo cómo funciona el problema sino cómo se mantiene en el momento actual y es allí donde debemos actuar.


¿Cuánto tiempo dura la terapia en el enfoque TBE?

El tratamiento como su nombre indica es breve. Las intervenciones se planifican para 10 sesiones con una frecuencia quincenal y se procura que desde la primera o segunda sesión del tratamiento ya se comiencen a producir cambios. Si en las primeras 10 sesiones surgen resultados las sesiones se pueden alargar hasta unas 20, pero si no hay resultados se interrumpe el tratamiento. La terapia breve se caracteriza en utilizar intervenciones bien construidas y que permitan resolver de manera efectiva y en un corto periodo de tiempo problemas psicológicos, ya que a pesar de que los problemas humanos  y el sufrimiento que conllevan parezcan complejos no implican necesariamente soluciones largas y complicadas. En algunos casos especiales como el tratamiento de niños, la intervención estratégica se realiza de forma indirecta, a través de los familiares, convirtiéndose éstos como co-terapeutas.



http://www.gentesingle.com/2012/04/la-terapia-breve-estrategica/

Barcelona,  noviembre 2012

MIS DESAYUNOS CON NIEVES


LA NOSTALGIA DA SIGNIFICADO A NUESTRA VIDA

 En estos días de cambios y vorágine profesional hay un estado mental que se repite, la nostalgia.

Nostalgia es una palabra que proviene  del griego nostos “regreso” y algos “dolor”, se traduce por un sufrimiento causado por el regreso incumplido de regresar al hogar. Haciendo un repaso a la literatura y a la historia,  una primera referencia la encontramos en “La Odisea” de Homero, que narra la vuelta de Ulises a Ítaca tras la guerra de Troya.


Este sentimiento fue descrito en 1688 por el médico suizo Johannes Hofer que utilizó el término para describir la añoranza por el hogar que embargaba a los soldados de su país. Los síntomas que sufrían eran  taquicardias, llantos, insomnio, miedo y tristeza. De ahí que Hofer lo definiera  como una enfermedad neurológica de causa inespecífica y hasta el siglo XIX la línea interpretativa fue esa  del doctor suizo: una dolencia cerebral. A partir de entonces, pasó a ser descrita como una forma patológica de melancolía. Estas teorías se mantuvieron hasta que en 1979 el sociólogo norteamericano Fred Davis la describió como un anhelo sentimental por personas, lugares o situaciones  que nos hicieron felices en el pasado.

Es desde esta nueva orientación que  se estableció una definición moderna del concepto, que lejos de ser un estado de ánimo negativo, es un estado que produce bienestar y ayuda a dar significado a nuestra vida.

Una canción puede despertar  el recuerdo de un amor pasado, el olor de un bizcocho nos transporta a la infancia porque nos recuerda los que preparaba nuestra madre, un grupo de gente joven y bulliciosa con mochilas  a punto de subir en un tren nos evoca  la despreocupación  y la alegría de la juventud. La nostalgia es una felicidad con un toque de tristeza.

Se recuerda el gozo del pasado pero duele  saber que todas esas  experiencias  pasadas no volverán. El Psicólogo clínico  Manuel Fernández lo explica  así: “Lo pasado nos parece perdido, inolvidable, único e irrepetible”. Se siente nostalgia por algo del pasado que lo volvemos a vivir, recordamos que nos hizo muy felices, que lo teníamos todo y que era perfecto.

La nostalgia también puede ser colectiva, como la que se siente por un pasado más libre, más espléndido y exitoso.

Ese mirar atrás que nos parece que ciertos episodios de antaño son perfectos y que se sienten como una especie de paraíso perdido, en realidad no es exactamente así. Ese pasado fue bonito, emocionante y especial, sí cierto, pero no tan idílico como nos hace ver la nostalgia, porque tendemos a recordar esos momentos y a idealizarlos. Es una trampa que reinventa nuestra memoria y tendemos a recordar eventos pasados  que nos parecen mejores de lo que en realidad fueron. Al volver la vista atrás se  olvidan los motivos que llevaron a una ruptura con aquella persona que echamos de menos, no recordamos que en la infancia no todo era jugar y pasarlo bien, omitimos que los buenos tiempos también tuvieron espinas. 

La nostalgia está formada por pinceladas  muy simples  que nos impiden recordar con exactitud ese pasado y hay dos problemas, uno es anclarse en el pasado y el otro dejarse llevar por pensamientos del estilo “todo pasado fue mejor”. No estamos libres de la nostalgia y esta nostalgia puede ser muy agradable y la podemos traer para decorar nuestro presente, pero no olvidemos que un día recordaremos este presente con toda su belleza dentro de nuestra nostalgia futura.

Y esto es precisamente lo que estos días me viene a la cabeza y siento en el corazón, mis desayunos con Nieves. Esos despertares sin prisas,  ese aroma de los cruasanes calentitos, el té de pastel de manzana, el sol acariciando nuestra piel, sonrisas cómplices, propuestas compartidas… nostalgia que me encanta traer a mi presente y que me llena el corazón de gratitud antes de volver a mis múltiples tareas 


 Floren Solà. Psicóloga, Psicoterapeuta y Logoterapeuta


EL JUEGO DEL EGO

El EGO  Y MI SER.   REFLEXIONES A MIS ALUMNOS. 


¿Cómo podemos saber que nos relacionamos desde el SER y cómo sabemos  que el EGO nos está boicoteando nuevamente en nuestro desarrollo personal? 

Cuando sentimos que nos alejamos del bienestar, de la paz y de la armonía, aspectos en los que ya hemos conectado anteriormente, entonces debemos entender que el EGO está otra vez intentando manipular, tiranizar y boicotear. Ese es el juego de nuestro EGO. 

No debemos frustrarnos por ello ya que es algo habitual, lo importante es darnos cuenta. Para los que empiezan ese camino y también los que ya llevamos tiempo en él, es importante entender que ese EGO quiere sacar el máximo provecho de todo, cosechar resultados, es su ilusión. Sin embargo, los que trabajamos en el SER confiamos más en el proceso inconsciente y en la vida con humildad que en la meta final y lo que hacemos es repensarnos transformando viejas formas de pensar en un nuevo enfoque y perspectiva  cambiando nuestra mentalidad.

En la formación que imparto, algunos alumnos me preguntan si lo están haciendo bien, les digo que sí, pero que no es fácil, esto no es dos más dos igual a cuatro, a veces se retrocede, pero eso es parte del proceso de aprendizaje y no pasa nada, se trata de  como cada uno se gestiona a sí mismo mientras se realiza el proceso y, por supuesto, lo hacen bien, se trata  de detectar cuando el EGO te está sacando de tu centro armónico, tranquilo, relajado y esperanzado y aquí es cuando algunas veces este EGO te habla a través de tus pensamientos disruptivos, repetitivos y te generan perturbación porque te los crees sin tan siquiera cuestionarlos.

Cuando se ha iniciado el camino, las exigencias del EGO ya no son materialistas como antes, ahora tienen un cariz espiritual y oímos que  nos susurra: "Debería haber encontrado mi propósito! ¿Cómo que no estoy meditando una hora a diario? ¿ Y hoy porqué no he hecho mi clase de yoga?" Este es el juego. La conciencia escucha  estos pensamientos que están impregnados de un matiz espiritual. En este momento es mejor pensar que estamos en el viaje en lugar de sentirmos frustrados. No debemos dejarnos manipular por el EGO, porque se trata de un EGO disfrazado de SER. ¿Cuál es el juego del EGO? Pues, ni más ni menos, que hacernos sentir mal, generar insatisfacción y perturbarnos. Si eso lo podemos ver claro sin dejarnos arrastrar por los pensamientos, podremos  detectarlo y centrarnos en nosotros mismos sin culpabilizarnos, porque la sabiduría no pasa por una acumulación de conocimientos y actitudes modélicas, se trata  de ser más conscientes, darnos cuenta de como actúa ese EGO castrador y acusador para alejarnos del bienestar. No seremos más felices cuando honremos nuestro propósito o talento sino cuando estemos más en línea con nuestros valores, entonces estaremos más motivados. El EGO siempre está cuestionándolo todo, sacándonos del momento presente y nos hace sufrir. Pero al ser conscientes de ello y de que nuestra mente es una fábrica de pensamientos neuróticos y perturbadores que muchas veces se disfrazan de espiritualidad,  eso es ya dar un paso de gigante  en nuestro desarrollo personal.

La pregunta es ¿desde dónde actuo? ¿desde el EGO disfrazado de espiritualidad o desde el SER? Porque muchas personas manifiestan propósito y espiritualidad pero se sienten tensionadas por dentro y no debería ser así porque el SER  es paz y bienestar. 

Así que lo mejor  es dejarnos fluir a través del SER, darnos cuenta del cambio que hemos hecho y seguiremos haciendo, porque esa transformación es un trabajo interno diario, ese camino que hemos elegido no se acaba nunca, no se trata de que he llegado a la cima y ahí me quedo, no, esto es un continuo caminar por la vida donde nos encontraremos con etapas en que estaremos  más descentrados y otras en las que estaremos mejor porque nos daremos cuenta que hemos soltado hábitos y creencias. En  algunas veremos  como lo hemos hecho bien y lo hemos incorporado  y en otras que nos hemos rendido porque somos seres imperfectos, controladores e impulsivos, sin embargo admitir eso nos hace humildes y mejores para continuar el camino. 

A mis alumnos les suelo decir que es mejor equivocarse y aprender que creer ser mejor que nadie. La humildad proporciona más felicidad que la arrogancia y la soberbia ya que éstas suelen hacer estragos en el espíritu. 
Es muy beneficioso admitir  que hay cosas que escapan a nuestro control porque hay tránsitos e historias que van más allá  de lo que somos capaces de entender. Pero siempre  nos queda ese pequeño reducto de supuesto libre albedrío de aceptación. Aceptarme tal como soy aunque sufra, aunque  no haya encontrado mi propósito y aún así estar en paz con ello.

El verdadero sabio es la persona que está conectada con el instante presente, que es lo único que existe y en paz con la realidad tal como es en este momento y desde ahí construir el siguiente instante.

DESARROLLO PERSONAL

Floren Solà. Psicóloga, logoterapeuta.


CONFIA EN LA VIDA

 


En la vida nos encontramos inseguridades y también seguridades. Sí que es cierto  que la vida está llena de incertidumbres que nos causan malestar, preocupación y miedo, pero también  vemos que la naturaleza, en su sabiduría,  renace cada día fuerte y confiada a pesar del maltrato  que recibe. Una estación se sucede a otra inexorablemente, las flores nacen con confianza esperando a las abejas para ser polinizadas, las plantas se desarrollan, los árboles crecen y luchan contra las plagas a pesar que el llamado cambio climático por algunos o geoingeniería por otros afecta a todo el planeta y representa una de las mayores amenazas para el futuro de la humanidad.

Si ya sabemos todo esto, una reflexión que les hago a mis pacientes cuando vienen afectados de estrés, ansiedad y desesperanza,  es que confíen en la vida porque después del invierno llega la primavera, las plantas desarrollan sus flores con la confianza de que se acerarán las abejas y los ciclos de la vida continuarán.  

“Mira profundamente en la naturaleza y entonces comprenderás todo mejor…” dijo Einstein

Acercarnos a lo que tenemos por seguro nos puede ayudar a relativizar las incertezas y a  no sucumbir al miedo. Estar más en contacto con la naturaleza y observar su regularidad ayudará  a tener esa confianza. Observar los cambios estacionales, el cielo, la luna, escuchar el sonido del mar y sentirnos acariciados  por la suave brisa, nos proporciona esa calma necesaria para bajar los niveles de estrés y soportar el miedo a lo desconocido.

Poder visionar espacios naturales y sentirnos asombrados cada día con la mirada de ese niño o niña  inocente que fuimos un día, nos convertirá en menos vulnerables  a la presión social  a la que estamos expuestos a diario.

Buscar momentos para pasarlos  en espacios naturales, caminar de forma consciente estando en el momento presente, nos va a empoderar y a llenar de energía porque esos momentos son nuestros, nadie nos los puede arrebatar. Lo que pensamos, sentimos y decidimos es libre albedrío. Nuestros pensamientos definen lo que somos, nuestras emociones determinan lo que sentimos y lo que sentimos nos mueve a actuar.

Mimetizándonos con esos espacios naturales y confiando en la vida podremos también transmitir esa confianza a las personas que nos rodean y seguir adelante viviendo de forma más sana a pesar de las incertidumbres que se nos presentan.



Floren Solà. Psicóloga. Logoterapeuta.

Aldous Huxley: "Así se acabará la libertad en el mundo"

 



Aldous Huxley es uno de esos autores que, hace décadas, se atrevieron a escribir sobre el futuro que nos esperaba. Hoy, analizando la realidad, parece que sus hipótesis no eran nada descabelladas.

¿Realmente perderemos nuestra libertad? En un momento tan delicado como el actual, inmersos en la incertidumbre más absoluta, y en pleno cambio constante a todos los niveles, económico, político y social, muchos de nosotros nos preguntamos ¿hasta dónde vamos a llegar dada la situación en la que estamos sumidos? No lo sabemos, lo que sí podemos hacer es revisar algunas de las reflexiones de personas que vivieron algo parecido a lo que vivió Aldous Huxley.

El escritor y filósofo ya reflexionaba sobre esto mismo, lo que significaba la pérdida de la libertad, tanto individual como colectiva, hacia los años 1914 y 1930; periodo en el que se produjeron la Primera y Segunda Guerra Mundial, y hechos que Huxley vivió en sus carnes. Unos duros momentos de los cuales sacó sus propias conclusiones acerca de todo lo que pasaba, y que guarda cierto paralelismo con lo que vivimos en la actualidad.

Para Huxley, al final, lo más importante en momentos de crisis es el pensamiento divergente, el individual y el crítico. Para él, supone la única forma de luchar contra el sistema, y en contra de toda la injusticia social y la tiranía en el mundo.


Aldous Huxley y sus presagios en Un mundo feliz

La novela publicada por Huxley en 1931 predijo de algún modo la vida moderna. Un libro que nos advierte sobre los peligros de los medios de comunicación, la pasividad y de cómo incluso una población inteligente puede verse impulsada a elegir con gusto la dictadura sobre la libertad.

Un mundo feliz es la descripción de una sociedad en la que todo el mundo es muy feliz todo el tiempo. Y esto se asegura y es así, mediante la destrucción del libre albedrío de la mayoría de

 

la población, la ingeniería genética y el condicionamiento pavloviano (Pávlov), aquel por el que se mantiene a todos entretenidos con interminables distracciones de todo tipo, e incluso, con “drogas”, en el caso de que todo lo demás falle.

Así, el estado mundial de Un mundo feliz es una dictadura que se esfuerza por asegurar el orden; una dictadura que está dirigida por diez oligarcas que dependen de una extensa burocracia para mantener el mundo en funcionamiento. Y de esta forma, las personas están condicionadas a amar su sumisión, y a estar orgullosas del trabajo vital que hacen para sentirse aliviadas de no tener que preocuparse por los problemas del mundo.



Las 4 predicciones de Aldous Huxley

Aldous Huxley, quien también vivió los comienzos de la Guerra Fría, hizo unas declaraciones para la BBC en 1958 en las que predijo que es necesario estar alerta, despertar y cuestionar el control sobre la población y la gestión del poder.

Esclavos de los medios en manos de intereses privados

En nuestra sociedad moderna, la mayoría de nosotros no podemos pasar más de treinta minutos sin querer revisar el móvil, igual un poco más o menos, pero lo cierto es que somos esclavos. Como Huxley predijo, hemos hecho posible el hecho de no aburrirnos a través de la información interminable que nos proporciona la tecnología, la televisión y los medios de comunicación, y todo lo que ello, además, ha comenzado a acarrear en la salud mental.

Si bien, distraerse es necesario y no está mal, Huxley no se oponía a ello, pero sí que en ningún momento se puede volver más importante que los verdaderos problemas que nos afecten a nivel global, ya que, además, siempre hay gente que se aprovecha de estas distracciones para obtener poder en su beneficio.

“Todas las democracias se basan sobre el entendido de que el poder es peligroso y que resulta extremadamente importante no dejar que ningún hombre o grupo pequeño tenga demasiado poder ni que lo tenga por mucho tiempo”.                            -Aldous Huxley-

La publicidad y el consumismo

El consumismo también se puede utilizar para mantenernos distraídos, dirigiendo nuestra atención y esfuerzos a la satisfacción de necesidades que en realidad no lo son. Un consumo que para Huxley supone una especie de dictadura silenciosa que condiciona a la gente para que compre cosas nuevas todo el tiempo.

Por aquel entonces, a mediados del S.XX, la televisión apenas comenzaba a jugar un papel decisivo, pero hoy en día, ya no solo es la televisión, sino que el consumo y la publicidad nos invaden. Basta con abrir cualquier red social: Instagram Twitter, Facebook, Youtube.., cualquier medio de comunicación etc., para darse cuenta de su intención: influir al consumidor con cualquier producto o servicio, para que esté lo más distraído posible.

Establecimiento de una dictadura basada en la vigilancia

Para Huxley, entonces la dictadura se basada en el estricto uso de la fuerza a través de la vigilancia, los castigos, y un estado permanente de guerra. Si bien Huxley vaticinaba este uso de la fuerza a través de los castigos, algo que también se ve en nuestros días, lo que sí parece ser un hecho, hoy en día, es que nos vigilan. En una entrevista realizada a la periodista Marta Peirano, periodista experta en seguridad en Internet, explicaba que el 5G es una trampa para espiarnos.

Así, en dicha entrevista realizada por El Confidencial, aseguraba que: “Internet está dominado por un modelo económico basado en la extracción de datos para la manipulación de personas con el fin de venderles objetos, servicios, experiencias, candidatos políticos…Y está en manos de cada vez menos empresas que pelean entre ellas a muerte por dominar ese mercado. Los gobiernos de hecho son clientes de esas compañías y usan sus infraestructuras para controlar a la población, producir fake news o perseguir a disidentes”. Dijo.

La revolución farmacológica nos hará amar la esclavitud

Entonces las drogas eran una forma de mantener a la gente “feliz” y bajo control. ¿Y ahora? Mucho creen en que esto sea posible a través de las vacunas…

Entre los miles de ejemplos, podemos hablar de la Toma la pastilla Roja, un podcast en el que expertos en el cerebro hablan sobre las nuevas técnicas de control mental. Aquí se han barajado hipótesis como que la Fundación Bill y Melinda Gates, supuestamente ya desarrollaba vacunas con las que nos introducirían en el cuerpo microchips que, a través del 5G, podrían llegar a controlar la mente.

Políticos asesorados por profesionales, según Aldous Huxley

Todos los políticos que ocupan cargos importantes cuentan con asesores que buscan que la población vea en su asesorado los valores que aprecia, con independencia del contenido del discurso o las medidas efectivas que se pongan en marcha desde la administración que dirigen. Lo importante es lo que parece, no lo que es.

Así, la mercadotecnia, y el marketing en política es también la clave para influir en las decisiones de la gente a la hora de elegir a uno u otro candidato.

Aldous Huxley fue una persona con la mirada puesta en el horizonte lejano, para él, que hoy habitamos. En su pensamiento estaba un mundo futuro en el que las personas seríamos controladas a través de la tecnología de una manera sencilla y efectiva. Tanto, que seríamos nosotros mismos quienes terminaríamos fortaleciendo a un sistema que en el fondo nos hace prisioneros.

     


                                                                                     

Artículo publicado en “La mente es maravillosa”25 febrero febrero, 2021 Por la periodista Estefanía Grijota Durán 


ANTE LA CRISIS ACTUAL, SI NO TE GUSTA LO QUE VES CAMBIA TU MIRADA


 

ANTE LA CRISIS ACTUAL, SI NO TE GUSTA LO QUE VES SIEMPRE PUEDES CAMBIAR TU MIRADA


VIKTOR FRANKEL acuñó el término “OPTIMISMO TRÁGICO” según el cual podemos elegir nuestra forma de reaccionar a los acontecimientos negativos.

Hoy en día casi se nos exige a las psicólogas y psicólogos que transmitamos mensajes positivos. El pensamiento positivo, la Psicologia positiva, es lo que necesita la población en general, son esos los mensajes más necesarios cuando nos piden consejo para convivir con la situación actual y lo que representa en las vidas personales, sociales y económicas de la sociedad. Sólo cuenta si podemos transmitir ese tipo de mensajes. Pero los profesionales de la salud mental sabemos muy bien que ese tipo de pensamiento no soluciona el sufrimiento psicológico, social o físico. 

En la vida no todo es tan simple y sólo una actitud madura, realista y comprometida será mucho más efectiva que ese tipo de pensamiento positivo que nos han vendido como la panacea de la felicidad. Se trata, pues, de un pensamiento realista con la situación que vive cada persona y, eso no significa resignarse a la situación que nos está tocando vivir, una situación en la que podemos tomar como referente al Psiquiatra Viktor Frankl, sobreviviente de cuatro campos de concentración y autor del  libro “El hombre en busca de sentido”. Frankl  fundó la Logoterapia existencial centrada en la voluntad de sentido y a él le debemos el término: “Optimismo trágico”. Se trata de un concepto muy útil, sobretodo en épocas de grandes dificultades ya que nos permite ver con claridad, ser conscientes y aceptar lo malo, al mismo tiempo que podemos decidir cómo vamos a reaccionar  ante cualquier cosa que ocurra, sea lo que sea.

En la situación actual del COVID-19  nos enfrentamos  a una crisis nunca vista que no va a desaparecer con el pensamiento positivo, sin embargo evaluar de manera realista, informándonos correctamente y sopesando todas las opciones, así como ver si podemos cambiar algunas cosas, son acciones más eficaces, como también  examinar nuestra libertad y el radio de acción que poseemos para actuar. Una vez tengamos bien definido el panorama vemos de qué forma  podemos aplicar las acciones que consideramos eficientes y apropiadas, en nuestra vida cotidiana. Podemos decidir con ciertas condiciones y la decisión última es la que decidimos cómo vamos a afrontar la crisis y utilizar este periodo de la mejor forma posible, tanto para nosotras como para nuestro entorno. Cambiar aquello que podemos cambiar, estar abiertos, ser críticos e investigar. Utilizar el sentido común. Gestionar cada día que vivimos de la forma más efectiva y que contribuya a mejorar la situación, eso ya es un éxito. La vida es este presente que tenemos delante y por aquí es donde debemos empezar.

Si lo que antes funcionaba ahora no funciona, tendremos que cambiarlo para hacerlo de otra forma, compartir responsabilidades y cuidados. Cuidarnos y cuidar, así de simple. El filósofo y psicólogo  Alexander Batthyány, [1] discípulo de Frankl (Viena 1971) y  director del Instituto Viktor Frankl de Viena, dice que trabajar en  equipo es el mejor constructor de la paz. Se trata de compartir responsabilidades con amor  y dedicación y transformar  las cosas con nuestro ejemplo, llenando nuestro entorno de bondad, comprensión, responsabilidad y libertad.

Los estudios demuestran que la bondad suele ser contagiosa. En cuanto a las personas que viven solas, la bondad con una misma, es esencial para la buena salud física, mental y emocional y no se trata de egoísmo, es autocuidado y autoestima. Y ya lo dice el refrán: “La caridad empieza por una misma”. El respeto, la amabilidad, la responsabilidad, la comprensión, la compasión, la curiosidad y la bondad,  son valores que ahora más que nunca debemos practicar con nosotras mismas y con los demás. Ver más allá, tener un pensamiento crítico y respetar aquellos que no piensen o sientan como nosotras, nos dará esa ecuanimidad y equilibrio tan necesarios, además seremos ejemplos a seguir y a nivel personal poseeremos ese tesoro que es la libertad de decidir cómo reaccionar ante la grave situación de crisis actual.

Esta es la esperanza, la de que el mundo no derive en la dirección atroz y terrible que parece abocarse, sino que, como dice Alexander Batthyány,  podamos contar con una nueva generación  capaz de reconstruir un mundo sacudido por esta crisis. 




[1] Alexander Batthyány, filósofo, psicólogo y discípulo de Frankl (Viena 1971) y  director del Instituto Viktor Frankl de Viena, titular de la Cátedra V. Frankl en Liechtenstein y Budapest. Lo explica en una entrevista en el País, con motivo  de la publicación de su último libro, “La superación de la indiferencia. El sentido de la vida en tiempos de cambio”. Editorial Herder.


 


INDEFENSIÓN APRENDIDA Y LA SITUACIÓN SOCIAL QUE VIVIMOS

 

EL EXPERIMENTO

Universidad de Pensilvania año 1967. El Psicólogo y profesor Seligman realiza su famoso experimento sobre la  “Indefensión aprendida”.




El experimento consistió en tres grupos de perros. Al primer grupo se le dio una estimulación absolutamente normal, es decir sin ningún tipo de estimulación aversiva. Al segundo grupo se presentaron descargas, pero se dispusieron unas palancas accesibles para que los animales las pudieran tocar y evitar esas desagradables descargas. Al tercer grupo no se les puso ninguna palanca por lo que no tenían forma de evitar las descargas. En algunas ocasiones del experimento algunos de los perros de este tercer grupo los pasaron al segundo grupo y otras veces eran devueltos al grupo tercero en el que se encontraban antes. Finalmente se llevaron a todos los perros de los tres grupos a una caja problema en la que tenían que saltar una valla para evitar una descarga eléctrica. Todos los animales aprendieron a saltar la valla para evitar las descargas excepto los perros del tercer grupo. Seligman, para validar el experimento y comprobar que no existía otra razón externa que contaminase el experimento, al tercer grupo de perros les administró una droga, se volvió a repetir todo el experimento de la misma forma y el resultado no varió. Los perros del tercer grupo no saltaban la valla que les evitaría las descargas, se quedaban inactivos en un rincón. 

 

¿Qué se descubrió en esos animales del experimento de Seligman? Se descubrieron una serie de características como la inhibición (equiparable a una actitud sumisa), pasividad (pretendían adaptarse a la situación porque no pensaban que tuviesen ningún tipo de control a ese castigo) impotencia delante de  una situación que se creía inevitable. Todo ello se convierte en creencias disfuncionales como Impotencia, Incompetencia, Depresión, Aislamiento, Estrés, Ansiedad y Desidia. 

SITUACIÓN SOCIAL ACTUAL

Ahora imaginemos que  ese mismo experimento se realiza con humanos. En lugar de utilizar descargas, se utilizan situaciones de MIEDO y ESTRÉS frente a las cuales, los sujetos no tienen ninguna salida.

Si comparamos este experimento con las campañas de terror por parte de los gobiernos y de los medios de comunicación nos daremos cuenta de que existe una gran similitud. 

El experimento de Seligman transportado a la población a escala mundial. 

Nos describen una situación de la cual no podemos escapar. Nos presentan a través de los medios, noticias e imágenes sobre situaciones catastróficas de personas enfermas, de personas que mueren. Nos presentan cifras en las cadenas de televisión. Nos dicen que cada día hay más muertos o más personas hospitalizadas. Todo ello conduce a la realización de acciones i/o de juicios con nosotros mismos y con los demás. En este caso son atribuciones generales que nos aplicamos a nosotros mismos en cualquier tipo de conducta, que tenemos que realizar, aquí entrarían todas aquellas conductas asociadas al trastorno obsesivo-compulsivo como por ejemplo el lavado de manos con hidroalcohol, el limpiarse los zapatos antes de entrar en casa, el uso de mascarillas, la desinfección constante de todo lo que traemos del exterior a en nuestra casa, aislamiento impuesto o voluntario. 

Esta atribución interna viene relacionada con una atribución externa, con esa percepción “del otro” como amenaza, siempre y cuando no siga nuestro mismo ritual.

Esto es un paralelismo entre lo que está viviendo la sociedad ahora mismo y lo que es la indefensión aprendida. 

Seligman descubrió que este tipo de aprendizaje, no solamente se realiza con vistas a entender la depresión, sino con vistas a entender las enfermedades mentales, fobia social, ansiedad, agorafobia. 

El resultado de esta reflexión es bastante inquietante porque nos encontramos delante de una sociedad verdaderamente enferma, no ya de depresión, sino de un tipo de enfermedad patológica asociada a la antropofobia, que es miedo al ser humano como portador de enfermedad y que deriva del resultado de todo este conjunto de actividades desarrolladas durante casi un año, con la intención de inocular e introducir el miedo en toda la población.


Es por tanto interesante que hagamos una reflexión sobre la indefensión aprendida y lo que está ocurriendo en nuestra sociedad, al mismo tiempo que hacernos preguntas sobre si se trata de un experimento social i, si es así, con qué objetivo, quién mueve los hilos, a quién creer, cómo salir de ésta situación y qué acciones realizar. 

Todo ello desemboca en interesantes reflexiones que nos pueden ayudar a cambiar el paradigma actual.

Síntomas de la indefensión aprendida:

Sumisión

Creer no tener control

Tristeza

Miedo paralizante y  antropofóbico

Estrés

Depresión

Incapacidad de discernir y actuar





SÓLO PARA ALGUNAS PAREJAS HAY OTRA OPORTUNIDAD

                                                                                      

Es probable que conozcas a esa pareja que ha roto y vuelto a salir en más de una ocasión. Lo intentan, pero al final esas segundas oportunidades que se dan parecen que no funcionan. Tanto es así, que las segundas oportunidades se convierten en terceras, cuartas, quintas, hasta que terminan desistiendo de intentarlo. Tal vez, volver a intentarlo no es una opción para ellos.

Las segundas oportunidades no son una alternativa que pueda funcionar para todas las parejas ya que encierra, en ocasiones, mucho rencor. Problemas no resueltos u otras circunstancias que, por mucho empeño que le pongamos, no vamos a ser capaces de superar.

Si hay un compromiso por el cambio, las segundas oportunidades pueden funcionar.

Muchas veces, darse otra oportunidad funciona muy bien, incluso mejora la relación. Pero esto es porque las dos personas de la relación han sabido aprovechar, con creces, el tiempo que han estado separados. Esto no lo hacen todas las parejas, por eso lo más habitual es que después la relación no funcione igualmente.

Las segundas oportunidades no suelen funcionar en todas las parejas.

¿Por qué las segundas oportunidades no suelen funcionar?  Por una sencilla razón, las parejas vuelven por los motivos equivocados. Estos pueden ir desde la necesidad, hasta el vacío que sienten por haber estado tantos años compartiendo su vida con alguien. Todo esto puede significar que sufren de dependencia emocional, un problema que les afecta a muchas personas hoy en día.

Si vuelves con tu pareja por razones equívocas es imposible que vuestra relación vaya hacia adelante. Os habéis dado otra oportunidad porque os sentíais solos, porque os descubristeis imposibilitados para seguir con vuestra vida después de dejarlo, porque no lograsteis tolerar la tristeza o superar la ruptura.

Echas de menos a tu pareja porque no eres capaz de estar sola, en este caso los problemas que os llevaron a la ruptura seguirán ahí, surgirán de nuevo y os volverán a sumir en una relación tóxica donde seréis de todo menos felices.

Necesitas a tu pareja porque te da miedo la soledad y esa sensación de vacío que te aborda cuando extiendes los brazos en la cama y no rozas a nadie, cuando vas cargado con bolsas y nadie te lleva ninguna, cuando nadie pega y despega tus labios.

“Depender de la persona que se ama es una manera de enterrarse en vida, un acto de automutilación psicológica donde el amor propio, el auto respeto y la esencia de uno mismo son ofrendados y regalados irracionalmente”                                                               -Walter Riso-

Tal vez hayas cometido el gran error de dejar toda tu felicidad en manos de tu pareja y ahora te está pasando factura. No eres capaz de emprender tu vida solo, de ver más allá de tu relación. Crees que sin esa persona tu vida no tiene futuro ni esperanza alguna de seguir adelante. Lo que desconoces es que puedes ser feliz solo, es más, tienes que pasar un tiempo solo.

Si aprovechas el tiempo que estás sin tu pareja, puedes descubrir y ver tu relación de otra manera, desde diferentes perspectivas. De esta manera, podrás comprobar si has hecho bien, si merecéis una segunda oportunidad o si la ruptura fue lo más sensato por parte de los dos.

La media naranja no existe. Las parejas que se dan segundas oportunidades y estas funcionan es porque han sabido disfrutar de todo ese tiempo que han estado sin su pareja. Lo han tomado como una ocasión para reflexionar, para verlo todo desde otro ángulo y pensar muy bien las cosas antes de tomar una decisión equivocada.

Este tipo de parejas saben que son compañeros de vida, pero que también son seres individuales y que su felicidad no depende del otro, sino de ellos mismos. Por eso, no temen estar solos. Ellos eligen compartir su vida con la otra persona, no que la otra persona sea el aliento de sus vidas.

Pero, en muchas relaciones de pareja aún existe la creencia de que la media naranja existe y esto provoca que ansiemos estar en pareja. Pero, no nos equivoquemos, necesitamos estar en pareja, no enamorarnos. Estas son dos cosas muy diferentes que provocan que, a veces, creamos que estamos enamorados cuando en realidad lo que queremos es tan solo alguien a nuestro lado.

Pero, las segundas oportunidades también dependen de los problemas previos que nos han llevado a la ruptura. Imaginemos que se trata de una infidelidad. Si la persona no logra superar este terrible desengaño, intentarlo de nuevo sería perder el tiempo. Sin quererlo, le recriminaría ciertas cosas a su pareja, no confiaría en ella y dudaría de todo. Esto no sería positivo para ninguno de los dos. O, imaginemos que no tenemos ningún problema con nuestra individualidad, que la felicidad no depende de apegos y que disfrutamos tanto de una vida en pareja como de una vida sin ella, aquí se requiere un buen análisis de nuestra relación y, si encontramos factores como incompatibilidades insalvables, llegaremos a la conclusión que la opción más sana y honesta  es no darnos más oportunidades, de esta forma evitaremos repetir patrones, dañarnos y dañar a la otra persona.

Por otro lado, poner fin a una relación nunca es fácil, ciertamente. A menudo implica una mezcla de sentimientos de frustración y fracaso, junto con otros de vacío, nostalgia y soledad.

Por otro lado reanudar una relación de pareja nunca hay garantías. Se trata de dos personas diferentes, cada una con su historia, sus creencias, su experiencia y su manera de ser.

Algunas veces una de los dos partes, renuncia a sí misma para convertirse en lo que la otra espera, hasta llegar al punto que se pierde a sí misma. Es en los casos que generamos dependencia emocional.  Otras veces, debido a que la otra parte no es lo que esperamos ni deseamos, seguimos adelante con la relación, empezamos una lucha agotadora para conseguir que cambie, que se dé cuenta de que las cosas no son como las enfoca. El problema es que estar con una persona así es agotador, tanto física como psicológicamente. Tarde o temprano surge la ruptura. Aquí las segundas oportunidades fracasan.

Cuando una relación no fluye y no hay encaje aún que quede amor, la valentía de terminarla es una oportunidad para las dos partes.

Por eso, antes de daros otra oportunidad es importante que resolváis vuestros problemas. Quebrantos no solo de pareja, sino también individuales. De esta manera podréis reiniciar la relación, sin rencores y sabiendo que sois seres independientes y de que no estáis juntos porque no sabéis estar solos. Solamente, de esta manera, las segundas oportunidades tendrán éxito,  por el contrario, si después de haberlo intentado se repiten los errores, la relación está en punto muerto y no hay encaje, las segundas oportunidades desembocarán en el fracaso.

Cuanta más conciencia tengamos sobre nosotros y nuestra experiencia, más fácilmente alcanzaremos aquello que deseamos de verdad.