MI DUELO. PALABRAS DESDE EL CIELO


                             


“…Entró de puntillas y sin ruido, como un ave peregrina, y se la llevó a vuelo lento, en una tarde de otoño. Murió con su mano en la mano de su hijo, con sus ojos en los ojos de él…”   Niebla” Miguel de Unamuno.

Lo que conmueve de esta escena es la proximidad, el contacto físico que acompaña a la persona querida en ese trance final, pero… ¿Y si no fuera posible ese contacto? ¿Y si no pudiéramos estrechar la mano y mirar a los ojos de quien se va…?

 

Hace pocos días que murió mi madre. Fue duro en estas circunstancias y con los protocolos actuales no poder verla ni despedirme ¡Fue todo tan rápido!

Y no me sirven esas frases de consuelo: “Querida, al menos se fue deprisa y sin sufrir.” Ahora solo puedo sentir mi dolor y pensar que ya no está. ¡Pienso tanto en ella! La echo de menos. Me entristecen las cosas que ya no voy a poder hacer junto a ella, esos paseos, esas conversaciones…A veces me siento culpable por haberle hablado mal, otras agradecida por su apoyo, sus enseñanzas, su ayuda y su amor incondicional.

Me vienen ahora todos esos momentos de detalles cotidianos compartidos y siento que también he perdido una parte de la noción de quien soy.

De nada sirve querer ir más deprisa en mi dolor porque va a pasar tiempo hasta que acepte la pérdida y más aún en las circunstancias actuales. En estos instantes me convenzo a mí misma que debo darme tiempo, seguir mi ritmo, sentir cada fase aunque sea duro. Es necesario ese tránsito.

Siento una punzada en el estómago, se agudiza e intensifica, y me niego a aceptar: “No puede ser, estaba bien, saludable, alegre, con ganas de vivir” “Con otro tratamiento estaría viva.”

La ira que siento al conectar con la pérdida es muy intensa, la dirijo fuera y dentro de mí: “Por qué no  he podido acompañarla? ¿Cómo ha podido estar tan sola? El tratamiento no fue el adecuado.  No la protegí lo suficiente…

Voy pasando de pactos a tristeza, de aceptación a momentos de depresión. Por un lado afronto la culpabilidad que yo misma genero, me reconcilio con aquellos con los que he sentido verdadera ira, se va desvaneciendo la culpa y voy buscando compromisos en mi desarrollo personal. La tristeza viene y va, dando paso al vacío o al dolor intenso. En mi cabeza surge una palabra o un gesto de mi madre. A veces me digo: “me va a costar no verla más” o, “ya no haré ese camino a través de los campos hasta la residencia ni recibiré esas manifestaciones de alegría al verme” Rememorar eso me rompe el corazón.

Pero poco a poco voy reconociendo el dolor y la pérdida y los voy integrando como si de una segunda piel se tratara.

Es una situación rara la que estoy viviendo, pero me permito sentir lo que va surgiendo y lo voy afrontando mejor o peor según se tercie el día. Ahora no siento tan a menudo esa sensación de ahogo y mareo. Aún me siento inquieta, más por la noche, durante el día tengo bloqueos, a ratos siento miedo. Pienso en mi muerte y me tiembla el cuerpo.

Estoy irritable y enfadada. Me vienen otra vez a la cabeza pensamientos de: “no he podido despedirme, no me permitieron estar a su lado en el hospital”. Experimento impotencia y frustración porque las circunstancias me limitaron. Siento injusticia por este final.

Hay momentos que  me siento vacía. Siento que he perdido una parte de mí. Me cuesta llorar, tengo un nudo en la garganta. Siento más rabia y busco la soledad, parece que eso es lo que más me calma y puedo experimentar mi tristeza como tributo a quien tanto quise.

Los momentos más duros son esos en que en mi cabeza aparecen mensajes como: ¿Por qué no la traje a casa? ¿Cómo no la cuide más? ¡Tenía que haber ido a comprobar que estaba bien!… ¡Esa maldita culpa!

El duelo duele y necesita tiempo para ser elaborado, he de dejarlo doler. Sin embargo eso es más fácil decir que hacer.


              Todos pueden controlar un duelo excepto el que lo tiene (William Shakespeare).


Vuelvo a desesperarme, otra vez, surge la culpa, la ira, la tristeza. ¿Pero no había ya pasado estas fases? – Me pregunto una y otra vez.


Hoy he llorado ¡por fin! Parece que ha sido un alivio. La cabeza la tengo más despejada y no he tenido bloqueos. Eso me ha permitido salir a la calle, mirar libros y removerlos en esa librería cerca de casa. He comprado una bonita libreta de una verde azulado para escribir mis emociones y esas palabras desde el cielo que me diría mi madre en estos momentos al verme con tanto dolor y tristeza:

"Ai, filleta, això passarà, ets forta i tú em sentiràs al teu costat sempre que em necessitis, perquè les estrelles que veus al cel son les ànimes que brillen de tots els que t'hem estimat. Tot i que els nostres cossos no siguin on ets tú, sentiràs la nostra presencia en una cançó, una olor i el gust de les coses que ens agradaven. Seré el silenci de tot allò que vam compartir, seré el record dolç a la teva memòria i una bonica pàgina de la teva història."


Cuanto más hayas amado, más dolerá la despedida. Y también más grande será la satisfacción de haber vivido ese amor.


UNA TERAPIA BREVE

 PSICOLOGÍA. Florència Solà, psicóloga

La Terapia Breve Estratégica               

Giorgio Nardone, el creador de la Terapia Breve Estratégica (TBE), la define como “el método de resolver problemas humanos muy complicados con soluciones aparentemente muy simples. Se fundamenta en la lógica y no en una base psiquiátrica”. La psicóloga y terapeuta Floren Solà, especialista en TBE nos explica cómo funciona.


La Terapia Breve Estratégica se ha revelado una de las más eficaces para tratar ciertos trastornos psicológicos como los trastornos obsesivos-compulsivos, la ansiedad -tan frecuente en nuestros tiempos-, así como las fobias que a menudo se derivan de ésta. Floren Solà psicóloga, lo comprueba cada día en su consulta.

¿En qué consiste la TBE?

A diferencia de otras terapias la TBE no pone la atención en el “porqué” de la existencia del síntoma, es decir en su origen o sus causas, sino en “cómo” este síntoma se mantiene hoy en el presente, en cómo funciona su mecanismo de aparición. De ahí la importancia de explorar al inicio del tratamiento todas las “soluciones intentadas” anteriormente por el paciente y su entorno (familia, amigos, etc.) y que no han tenido éxito, porque son estos intentos fallidos los que mantienen el problema. También es importante conocer cómo se percibe a si mismo el paciente y cómo percibe la realidad. Esto determina en gran medida su forma de actuar.  El terapeuta estratégico utiliza un lenguaje a veces indirecto y sugestivo para la persona que lo recibe, hace uso de metáforas, aforismos, lenguaje hipnótico… Todo ello con el objetivo de propiciar el cambio.

A diferencia de otras terapias la TBE no pone la atención en el “porqué” de la existencia del síntoma, es decir en su origen o sus causas, sino en “cómo” este síntoma se mantiene hoy en el presente


¿Cuáles son los orígenes de la TBE?

Sus orígenes históricos se basan en la perspectiva sistémica, la cibernética, la epistemología constructivista y el trabajo clínico de Milton Erickson. En la perspectiva sistémica no sólo se estudia la persona, sino también los sistemas que la envuelven, sus relaciones y las reglas culturales que la rigen. Como decía Gregory Batenson: “Cualquier síntoma se mantiene en el ámbito de las relaciones familiares en el presente y, por esa razón, si queremos una modificación de los síntomas tenemos que trabajar sobre la modificación de las interacciones del presente”.

 

¿Y cómo influyó la cibernética?

La cibernética introdujo el concepto de feedback o retroalimentación que se basa en la idea de que cada evento influye sobre otro evento y a su vez queda influenciado por él (causalidad circular). Digamos que es lo mismo que cuando el termostato pone en marcha la calefacción y cuando la temperatura llega a 20 grados, hace que se pare porque tiene un sensor que indica que ha llegado a la temperatura deseada. “A” influencia a “B” y “B” influencia “A”.  Con la llegada de la cibernética se abandonó el concepto de “causalidad lineal” por el de “causalidad circular”.

El tratamiento de la TBE como su nombre indica es breve. Las intervenciones se planifican para 10 sesiones y se procura que desde la primera o segunda sesión del tratamiento ya se comiencen a producir cambios


¿Para qué problemas estaría indicada la TBE?

La terapia breve estratégica se utiliza para erradicar trastornos psicológicos que manifiestan una sintomatología acusada y limitante como los trastornos obsesivos-compulsivos, la ansiedad, agorafobias, fobias, depresiones, trastornos alimentarios (anorexia, bulimia…) y algunas psicosis, entre otros trastornos. También es muy utilizada para conseguir mejoras respecto a problemas relacionales, sentimentales, ansiedades, pensamientos intrusivos, etc.


¿Y cómo se aplica?

El diagnóstico se realiza en función del sistema perceptivo-reactivo de cada persona y en función de las soluciones intentadas que ha puesto en práctica. Como apuntaban los constructivistas, cada persona tiene una percepción propia de la realidad, una forma de entender las cosas, construida en base a lo que ha experimentado y creído previamente  y, en base a ésta forma de percibir / entender, la persona se comporta. Por eso en terapia estratégica se podría decir que el tratamiento es un traje a medida hecho para cada persona. El terapeuta estratégico prescribe al consultor unas “tareas” que éste debe realizar en los días siguientes a la sesión y que tienen como objetivo el desbloqueo y posteriormente la eliminación del síntoma.


¿Puedes darnos un ejemplo?

La persona que tiene obsesión por la limpieza y la ejecución de rituales de limpieza. Que  se siente obligado a repetir obsesivamente el hecho de lavarse las manos para vencer la sensación de ansiedad y se da cuenta que poco a poco se ha metido en un pozo sin salida. Si no repite su ritual de limpieza se siente muy ansioso y, si lo repite, hace que este miedo o ansiedad junto con la tendencia a la repetición sean cada vez más frecuentes y acaban ritualizando. Entonces, prescribiremos un contra-ritual muy parecido al suyo con el cual se encuentre cómodo y no sienta miedo ni ansiedad (ya que no puede evitar la tendencia a ritualizar y no podemos ir en contra de sus resistencias para no acrecentarlas). A diferencia del suyo, éste estará hecho de forma voluntaria y organizada, será un ritual programado y fijado, en vez de ser repetido de forma impulsiva. Esto hace que la imperiosa necesidad descontrolada de hacerlo vaya disminuyendo hacia su completa eliminación.

El terapeuta estratégico prescribe al consultor unas “tareas” que éste debe realizar en los días siguientes a la sesión y que tienen como objetivo el desbloqueo


¿Cuál es el objetivo de estas tareas o prescripciones?

El objetivo de las tareas, prescripciones, contra-rituales, aforismos, etc. que se dirigen al consultante es que éste experimente y sienta que se puede relacionar de forma distinta con su realidad y cambiar aquello que pretende. Es hacer sentir a la persona algo distinto con relación a la realidad. Este cambio de percepción es el que le va a permitir realizar el cambio deseado. Como diría Giorgio Nardone: “Saber qué hacer no significa saber hacerlo”  hace falta sentirlo a nivel emocional / experiencial para que se produzca el cambio”.


¿Qué son soluciones intentadas?

El hecho de evitar determinadas situaciones o de pedir constantemente ayuda ya que cuando uno lo hace reafirma su propio miedo (Tengo miedo de…) y lo coloca en una situación de indefensión todavía más aguda, que no puede, y lo peor, que no podrá jamás y que necesita de los otros. Por eso trabajar sobre las soluciones intentadas y sus resultados nos hace ver, no solo cómo funciona el problema sino cómo se mantiene en el momento actual y es allí donde debemos actuar.


¿Cuánto tiempo dura la terapia en el enfoque TBE?

El tratamiento como su nombre indica es breve. Las intervenciones se planifican para 10 sesiones con una frecuencia quincenal y se procura que desde la primera o segunda sesión del tratamiento ya se comiencen a producir cambios. Si en las primeras 10 sesiones surgen resultados las sesiones se pueden alargar hasta unas 20, pero si no hay resultados se interrumpe el tratamiento. La terapia breve se caracteriza en utilizar intervenciones bien construidas y que permitan resolver de manera efectiva y en un corto periodo de tiempo problemas psicológicos, ya que a pesar de que los problemas humanos  y el sufrimiento que conllevan parezcan complejos no implican necesariamente soluciones largas y complicadas. En algunos casos especiales como el tratamiento de niños, la intervención estratégica se realiza de forma indirecta, a través de los familiares, convirtiéndose éstos como co-terapeutas.



http://www.gentesingle.com/2012/04/la-terapia-breve-estrategica/

Barcelona,  noviembre 2012

MIS DESAYUNOS CON NIEVES


LA NOSTALGIA DA SIGNIFICADO A NUESTRA VIDA

 En estos días de cambios y vorágine profesional hay un estado mental que se repite, la nostalgia.

Nostalgia es una palabra que proviene  del griego nostos “regreso” y algos “dolor”, se traduce por un sufrimiento causado por el regreso incumplido de regresar al hogar. Haciendo un repaso a la literatura y a la historia,  una primera referencia la encontramos en “La Odisea” de Homero, que narra la vuelta de Ulises a Ítaca tras la guerra de Troya.


Este sentimiento fue descrito en 1688 por el médico suizo Johannes Hofer que utilizó el término para describir la añoranza por el hogar que embargaba a los soldados de su país. Los síntomas que sufrían eran  taquicardias, llantos, insomnio, miedo y tristeza. De ahí que Hofer lo definiera  como una enfermedad neurológica de causa inespecífica y hasta el siglo XIX la línea interpretativa fue esa  del doctor suizo: una dolencia cerebral. A partir de entonces, pasó a ser descrita como una forma patológica de melancolía. Estas teorías se mantuvieron hasta que en 1979 el sociólogo norteamericano Fred Davis la describió como un anhelo sentimental por personas, lugares o situaciones  que nos hicieron felices en el pasado.

Es desde esta nueva orientación que  se estableció una definición moderna del concepto, que lejos de ser un estado de ánimo negativo, es un estado que produce bienestar y ayuda a dar significado a nuestra vida.

Una canción puede despertar  el recuerdo de un amor pasado, el olor de un bizcocho nos transporta a la infancia porque nos recuerda los que preparaba nuestra madre, un grupo de gente joven y bulliciosa con mochilas  a punto de subir en un tren nos evoca  la despreocupación  y la alegría de la juventud. La nostalgia es una felicidad con un toque de tristeza.

Se recuerda el gozo del pasado pero duele  saber que todas esas  experiencias  pasadas no volverán. El Psicólogo clínico  Manuel Fernández lo explica  así: “Lo pasado nos parece perdido, inolvidable, único e irrepetible”. Se siente nostalgia por algo del pasado que lo volvemos a vivir, recordamos que nos hizo muy felices, que lo teníamos todo y que era perfecto.

La nostalgia también puede ser colectiva, como la que se siente por un pasado más libre, más espléndido y exitoso.

Ese mirar atrás que nos parece que ciertos episodios de antaño son perfectos y que se sienten como una especie de paraíso perdido, en realidad no es exactamente así. Ese pasado fue bonito, emocionante y especial, sí cierto, pero no tan idílico como nos hace ver la nostalgia, porque tendemos a recordar esos momentos y a idealizarlos. Es una trampa que reinventa nuestra memoria y tendemos a recordar eventos pasados  que nos parecen mejores de lo que en realidad fueron. Al volver la vista atrás se  olvidan los motivos que llevaron a una ruptura con aquella persona que echamos de menos, no recordamos que en la infancia no todo era jugar y pasarlo bien, omitimos que los buenos tiempos también tuvieron espinas. 

La nostalgia está formada por pinceladas  muy simples  que nos impiden recordar con exactitud ese pasado y hay dos problemas, uno es anclarse en el pasado y el otro dejarse llevar por pensamientos del estilo “todo pasado fue mejor”. No estamos libres de la nostalgia y esta nostalgia puede ser muy agradable y la podemos traer para decorar nuestro presente, pero no olvidemos que un día recordaremos este presente con toda su belleza dentro de nuestra nostalgia futura.

Y esto es precisamente lo que estos días me viene a la cabeza y siento en el corazón, mis desayunos con Nieves. Esos despertares sin prisas,  ese aroma de los cruasanes calentitos, el té de pastel de manzana, el sol acariciando nuestra piel, sonrisas cómplices, propuestas compartidas… nostalgia que me encanta traer a mi presente y que me llena el corazón de gratitud antes de volver a mis múltiples tareas 


 Floren Solà. Psicóloga, Psicoterapeuta y Logoterapeuta


EL JUEGO DEL EGO

El EGO  Y MI SER.   REFLEXIONES A MIS ALUMNOS. 


¿Cómo podemos saber que nos relacionamos desde el SER y cómo sabemos  que el EGO nos está boicoteando nuevamente en nuestro desarrollo personal? 

Cuando sentimos que nos alejamos del bienestar, de la paz y de la armonía, aspectos en los que ya hemos conectado anteriormente, entonces debemos entender que el EGO está otra vez intentando manipular, tiranizar y boicotear. Ese es el juego de nuestro EGO. 

No debemos frustrarnos por ello ya que es algo habitual, lo importante es darnos cuenta. Para los que empiezan ese camino y también los que ya llevamos tiempo en él, es importante entender que ese EGO quiere sacar el máximo provecho de todo, cosechar resultados, es su ilusión. Sin embargo, los que trabajamos en el SER confiamos más en el proceso inconsciente y en la vida con humildad que en la meta final y lo que hacemos es repensarnos transformando viejas formas de pensar en un nuevo enfoque y perspectiva  cambiando nuestra mentalidad.

En la formación que imparto, algunos alumnos me preguntan si lo están haciendo bien, les digo que sí, pero que no es fácil, esto no es dos más dos igual a cuatro, a veces se retrocede, pero eso es parte del proceso de aprendizaje y no pasa nada, se trata de  como cada uno se gestiona a sí mismo mientras se realiza el proceso y, por supuesto, lo hacen bien, se trata  de detectar cuando el EGO te está sacando de tu centro armónico, tranquilo, relajado y esperanzado y aquí es cuando algunas veces este EGO te habla a través de tus pensamientos disruptivos, repetitivos y te generan perturbación porque te los crees sin tan siquiera cuestionarlos.

Cuando se ha iniciado el camino, las exigencias del EGO ya no son materialistas como antes, ahora tienen un cariz espiritual y oímos que  nos susurra: "Debería haber encontrado mi propósito! ¿Cómo que no estoy meditando una hora a diario? ¿ Y hoy porqué no he hecho mi clase de yoga?" Este es el juego. La conciencia escucha  estos pensamientos que están impregnados de un matiz espiritual. En este momento es mejor pensar que estamos en el viaje en lugar de sentirmos frustrados. No debemos dejarnos manipular por el EGO, porque se trata de un EGO disfrazado de SER. ¿Cuál es el juego del EGO? Pues, ni más ni menos, que hacernos sentir mal, generar insatisfacción y perturbarnos. Si eso lo podemos ver claro sin dejarnos arrastrar por los pensamientos, podremos  detectarlo y centrarnos en nosotros mismos sin culpabilizarnos, porque la sabiduría no pasa por una acumulación de conocimientos y actitudes modélicas, se trata  de ser más conscientes, darnos cuenta de como actúa ese EGO castrador y acusador para alejarnos del bienestar. No seremos más felices cuando honremos nuestro propósito o talento sino cuando estemos más en línea con nuestros valores, entonces estaremos más motivados. El EGO siempre está cuestionándolo todo, sacándonos del momento presente y nos hace sufrir. Pero al ser conscientes de ello y de que nuestra mente es una fábrica de pensamientos neuróticos y perturbadores que muchas veces se disfrazan de espiritualidad,  eso es ya dar un paso de gigante  en nuestro desarrollo personal.

La pregunta es ¿desde dónde actuo? ¿desde el EGO disfrazado de espiritualidad o desde el SER? Porque muchas personas manifiestan propósito y espiritualidad pero se sienten tensionadas por dentro y no debería ser así porque el SER  es paz y bienestar. 

Así que lo mejor  es dejarnos fluir a través del SER, darnos cuenta del cambio que hemos hecho y seguiremos haciendo, porque esa transformación es un trabajo interno diario, ese camino que hemos elegido no se acaba nunca, no se trata de que he llegado a la cima y ahí me quedo, no, esto es un continuo caminar por la vida donde nos encontraremos con etapas en que estaremos  más descentrados y otras en las que estaremos mejor porque nos daremos cuenta que hemos soltado hábitos y creencias. En  algunas veremos  como lo hemos hecho bien y lo hemos incorporado  y en otras que nos hemos rendido porque somos seres imperfectos, controladores e impulsivos, sin embargo admitir eso nos hace humildes y mejores para continuar el camino. 

A mis alumnos les suelo decir que es mejor equivocarse y aprender que creer ser mejor que nadie. La humildad proporciona más felicidad que la arrogancia y la soberbia ya que éstas suelen hacer estragos en el espíritu. 
Es muy beneficioso admitir  que hay cosas que escapan a nuestro control porque hay tránsitos e historias que van más allá  de lo que somos capaces de entender. Pero siempre  nos queda ese pequeño reducto de supuesto libre albedrío de aceptación. Aceptarme tal como soy aunque sufra, aunque  no haya encontrado mi propósito y aún así estar en paz con ello.

El verdadero sabio es la persona que está conectada con el instante presente, que es lo único que existe y en paz con la realidad tal como es en este momento y desde ahí construir el siguiente instante.

DESARROLLO PERSONAL

Floren Solà. Psicóloga, logoterapeuta.


CONFIA EN LA VIDA

 


En la vida nos encontramos inseguridades y también seguridades. Sí que es cierto  que la vida está llena de incertidumbres que nos causan malestar, preocupación y miedo, pero también  vemos que la naturaleza, en su sabiduría,  renace cada día fuerte y confiada a pesar del maltrato  que recibe. Una estación se sucede a otra inexorablemente, las flores nacen con confianza esperando a las abejas para ser polinizadas, las plantas se desarrollan, los árboles crecen y luchan contra las plagas a pesar que el llamado cambio climático por algunos o geoingeniería por otros afecta a todo el planeta y representa una de las mayores amenazas para el futuro de la humanidad.

Si ya sabemos todo esto, una reflexión que les hago a mis pacientes cuando vienen afectados de estrés, ansiedad y desesperanza,  es que confíen en la vida porque después del invierno llega la primavera, las plantas desarrollan sus flores con la confianza de que se acerarán las abejas y los ciclos de la vida continuarán.  

“Mira profundamente en la naturaleza y entonces comprenderás todo mejor…” dijo Einstein

Acercarnos a lo que tenemos por seguro nos puede ayudar a relativizar las incertezas y a  no sucumbir al miedo. Estar más en contacto con la naturaleza y observar su regularidad ayudará  a tener esa confianza. Observar los cambios estacionales, el cielo, la luna, escuchar el sonido del mar y sentirnos acariciados  por la suave brisa, nos proporciona esa calma necesaria para bajar los niveles de estrés y soportar el miedo a lo desconocido.

Poder visionar espacios naturales y sentirnos asombrados cada día con la mirada de ese niño o niña  inocente que fuimos un día, nos convertirá en menos vulnerables  a la presión social  a la que estamos expuestos a diario.

Buscar momentos para pasarlos  en espacios naturales, caminar de forma consciente estando en el momento presente, nos va a empoderar y a llenar de energía porque esos momentos son nuestros, nadie nos los puede arrebatar. Lo que pensamos, sentimos y decidimos es libre albedrío. Nuestros pensamientos definen lo que somos, nuestras emociones determinan lo que sentimos y lo que sentimos nos mueve a actuar.

Mimetizándonos con esos espacios naturales y confiando en la vida podremos también transmitir esa confianza a las personas que nos rodean y seguir adelante viviendo de forma más sana a pesar de las incertidumbres que se nos presentan.



Floren Solà. Psicóloga. Logoterapeuta.

Aldous Huxley: "Así se acabará la libertad en el mundo"

 



Aldous Huxley es uno de esos autores que, hace décadas, se atrevieron a escribir sobre el futuro que nos esperaba. Hoy, analizando la realidad, parece que sus hipótesis no eran nada descabelladas.

¿Realmente perderemos nuestra libertad? En un momento tan delicado como el actual, inmersos en la incertidumbre más absoluta, y en pleno cambio constante a todos los niveles, económico, político y social, muchos de nosotros nos preguntamos ¿hasta dónde vamos a llegar dada la situación en la que estamos sumidos? No lo sabemos, lo que sí podemos hacer es revisar algunas de las reflexiones de personas que vivieron algo parecido a lo que vivió Aldous Huxley.

El escritor y filósofo ya reflexionaba sobre esto mismo, lo que significaba la pérdida de la libertad, tanto individual como colectiva, hacia los años 1914 y 1930; periodo en el que se produjeron la Primera y Segunda Guerra Mundial, y hechos que Huxley vivió en sus carnes. Unos duros momentos de los cuales sacó sus propias conclusiones acerca de todo lo que pasaba, y que guarda cierto paralelismo con lo que vivimos en la actualidad.

Para Huxley, al final, lo más importante en momentos de crisis es el pensamiento divergente, el individual y el crítico. Para él, supone la única forma de luchar contra el sistema, y en contra de toda la injusticia social y la tiranía en el mundo.


Aldous Huxley y sus presagios en Un mundo feliz

La novela publicada por Huxley en 1931 predijo de algún modo la vida moderna. Un libro que nos advierte sobre los peligros de los medios de comunicación, la pasividad y de cómo incluso una población inteligente puede verse impulsada a elegir con gusto la dictadura sobre la libertad.

Un mundo feliz es la descripción de una sociedad en la que todo el mundo es muy feliz todo el tiempo. Y esto se asegura y es así, mediante la destrucción del libre albedrío de la mayoría de

 

la población, la ingeniería genética y el condicionamiento pavloviano (Pávlov), aquel por el que se mantiene a todos entretenidos con interminables distracciones de todo tipo, e incluso, con “drogas”, en el caso de que todo lo demás falle.

Así, el estado mundial de Un mundo feliz es una dictadura que se esfuerza por asegurar el orden; una dictadura que está dirigida por diez oligarcas que dependen de una extensa burocracia para mantener el mundo en funcionamiento. Y de esta forma, las personas están condicionadas a amar su sumisión, y a estar orgullosas del trabajo vital que hacen para sentirse aliviadas de no tener que preocuparse por los problemas del mundo.



Las 4 predicciones de Aldous Huxley

Aldous Huxley, quien también vivió los comienzos de la Guerra Fría, hizo unas declaraciones para la BBC en 1958 en las que predijo que es necesario estar alerta, despertar y cuestionar el control sobre la población y la gestión del poder.

Esclavos de los medios en manos de intereses privados

En nuestra sociedad moderna, la mayoría de nosotros no podemos pasar más de treinta minutos sin querer revisar el móvil, igual un poco más o menos, pero lo cierto es que somos esclavos. Como Huxley predijo, hemos hecho posible el hecho de no aburrirnos a través de la información interminable que nos proporciona la tecnología, la televisión y los medios de comunicación, y todo lo que ello, además, ha comenzado a acarrear en la salud mental.

Si bien, distraerse es necesario y no está mal, Huxley no se oponía a ello, pero sí que en ningún momento se puede volver más importante que los verdaderos problemas que nos afecten a nivel global, ya que, además, siempre hay gente que se aprovecha de estas distracciones para obtener poder en su beneficio.

“Todas las democracias se basan sobre el entendido de que el poder es peligroso y que resulta extremadamente importante no dejar que ningún hombre o grupo pequeño tenga demasiado poder ni que lo tenga por mucho tiempo”.                            -Aldous Huxley-

La publicidad y el consumismo

El consumismo también se puede utilizar para mantenernos distraídos, dirigiendo nuestra atención y esfuerzos a la satisfacción de necesidades que en realidad no lo son. Un consumo que para Huxley supone una especie de dictadura silenciosa que condiciona a la gente para que compre cosas nuevas todo el tiempo.

Por aquel entonces, a mediados del S.XX, la televisión apenas comenzaba a jugar un papel decisivo, pero hoy en día, ya no solo es la televisión, sino que el consumo y la publicidad nos invaden. Basta con abrir cualquier red social: Instagram Twitter, Facebook, Youtube.., cualquier medio de comunicación etc., para darse cuenta de su intención: influir al consumidor con cualquier producto o servicio, para que esté lo más distraído posible.

Establecimiento de una dictadura basada en la vigilancia

Para Huxley, entonces la dictadura se basada en el estricto uso de la fuerza a través de la vigilancia, los castigos, y un estado permanente de guerra. Si bien Huxley vaticinaba este uso de la fuerza a través de los castigos, algo que también se ve en nuestros días, lo que sí parece ser un hecho, hoy en día, es que nos vigilan. En una entrevista realizada a la periodista Marta Peirano, periodista experta en seguridad en Internet, explicaba que el 5G es una trampa para espiarnos.

Así, en dicha entrevista realizada por El Confidencial, aseguraba que: “Internet está dominado por un modelo económico basado en la extracción de datos para la manipulación de personas con el fin de venderles objetos, servicios, experiencias, candidatos políticos…Y está en manos de cada vez menos empresas que pelean entre ellas a muerte por dominar ese mercado. Los gobiernos de hecho son clientes de esas compañías y usan sus infraestructuras para controlar a la población, producir fake news o perseguir a disidentes”. Dijo.

La revolución farmacológica nos hará amar la esclavitud

Entonces las drogas eran una forma de mantener a la gente “feliz” y bajo control. ¿Y ahora? Mucho creen en que esto sea posible a través de las vacunas…

Entre los miles de ejemplos, podemos hablar de la Toma la pastilla Roja, un podcast en el que expertos en el cerebro hablan sobre las nuevas técnicas de control mental. Aquí se han barajado hipótesis como que la Fundación Bill y Melinda Gates, supuestamente ya desarrollaba vacunas con las que nos introducirían en el cuerpo microchips que, a través del 5G, podrían llegar a controlar la mente.

Políticos asesorados por profesionales, según Aldous Huxley

Todos los políticos que ocupan cargos importantes cuentan con asesores que buscan que la población vea en su asesorado los valores que aprecia, con independencia del contenido del discurso o las medidas efectivas que se pongan en marcha desde la administración que dirigen. Lo importante es lo que parece, no lo que es.

Así, la mercadotecnia, y el marketing en política es también la clave para influir en las decisiones de la gente a la hora de elegir a uno u otro candidato.

Aldous Huxley fue una persona con la mirada puesta en el horizonte lejano, para él, que hoy habitamos. En su pensamiento estaba un mundo futuro en el que las personas seríamos controladas a través de la tecnología de una manera sencilla y efectiva. Tanto, que seríamos nosotros mismos quienes terminaríamos fortaleciendo a un sistema que en el fondo nos hace prisioneros.

     


                                                                                     

Artículo publicado en “La mente es maravillosa”25 febrero febrero, 2021 Por la periodista Estefanía Grijota Durán 


ANTE LA CRISIS ACTUAL, SI NO TE GUSTA LO QUE VES CAMBIA TU MIRADA


 

ANTE LA CRISIS ACTUAL, SI NO TE GUSTA LO QUE VES SIEMPRE PUEDES CAMBIAR TU MIRADA


VIKTOR FRANKEL acuñó el término “OPTIMISMO TRÁGICO” según el cual podemos elegir nuestra forma de reaccionar a los acontecimientos negativos.

Hoy en día casi se nos exige a las psicólogas y psicólogos que transmitamos mensajes positivos. El pensamiento positivo, la Psicologia positiva, es lo que necesita la población en general, son esos los mensajes más necesarios cuando nos piden consejo para convivir con la situación actual y lo que representa en las vidas personales, sociales y económicas de la sociedad. Sólo cuenta si podemos transmitir ese tipo de mensajes. Pero los profesionales de la salud mental sabemos muy bien que ese tipo de pensamiento no soluciona el sufrimiento psicológico, social o físico. 

En la vida no todo es tan simple y sólo una actitud madura, realista y comprometida será mucho más efectiva que ese tipo de pensamiento positivo que nos han vendido como la panacea de la felicidad. Se trata, pues, de un pensamiento realista con la situación que vive cada persona y, eso no significa resignarse a la situación que nos está tocando vivir, una situación en la que podemos tomar como referente al Psiquiatra Viktor Frankl, sobreviviente de cuatro campos de concentración y autor del  libro “El hombre en busca de sentido”. Frankl  fundó la Logoterapia existencial centrada en la voluntad de sentido y a él le debemos el término: “Optimismo trágico”. Se trata de un concepto muy útil, sobretodo en épocas de grandes dificultades ya que nos permite ver con claridad, ser conscientes y aceptar lo malo, al mismo tiempo que podemos decidir cómo vamos a reaccionar  ante cualquier cosa que ocurra, sea lo que sea.

En la situación actual del COVID-19  nos enfrentamos  a una crisis nunca vista que no va a desaparecer con el pensamiento positivo, sin embargo evaluar de manera realista, informándonos correctamente y sopesando todas las opciones, así como ver si podemos cambiar algunas cosas, son acciones más eficaces, como también  examinar nuestra libertad y el radio de acción que poseemos para actuar. Una vez tengamos bien definido el panorama vemos de qué forma  podemos aplicar las acciones que consideramos eficientes y apropiadas, en nuestra vida cotidiana. Podemos decidir con ciertas condiciones y la decisión última es la que decidimos cómo vamos a afrontar la crisis y utilizar este periodo de la mejor forma posible, tanto para nosotras como para nuestro entorno. Cambiar aquello que podemos cambiar, estar abiertos, ser críticos e investigar. Utilizar el sentido común. Gestionar cada día que vivimos de la forma más efectiva y que contribuya a mejorar la situación, eso ya es un éxito. La vida es este presente que tenemos delante y por aquí es donde debemos empezar.

Si lo que antes funcionaba ahora no funciona, tendremos que cambiarlo para hacerlo de otra forma, compartir responsabilidades y cuidados. Cuidarnos y cuidar, así de simple. El filósofo y psicólogo  Alexander Batthyány, [1] discípulo de Frankl (Viena 1971) y  director del Instituto Viktor Frankl de Viena, dice que trabajar en  equipo es el mejor constructor de la paz. Se trata de compartir responsabilidades con amor  y dedicación y transformar  las cosas con nuestro ejemplo, llenando nuestro entorno de bondad, comprensión, responsabilidad y libertad.

Los estudios demuestran que la bondad suele ser contagiosa. En cuanto a las personas que viven solas, la bondad con una misma, es esencial para la buena salud física, mental y emocional y no se trata de egoísmo, es autocuidado y autoestima. Y ya lo dice el refrán: “La caridad empieza por una misma”. El respeto, la amabilidad, la responsabilidad, la comprensión, la compasión, la curiosidad y la bondad,  son valores que ahora más que nunca debemos practicar con nosotras mismas y con los demás. Ver más allá, tener un pensamiento crítico y respetar aquellos que no piensen o sientan como nosotras, nos dará esa ecuanimidad y equilibrio tan necesarios, además seremos ejemplos a seguir y a nivel personal poseeremos ese tesoro que es la libertad de decidir cómo reaccionar ante la grave situación de crisis actual.

Esta es la esperanza, la de que el mundo no derive en la dirección atroz y terrible que parece abocarse, sino que, como dice Alexander Batthyány,  podamos contar con una nueva generación  capaz de reconstruir un mundo sacudido por esta crisis. 




[1] Alexander Batthyány, filósofo, psicólogo y discípulo de Frankl (Viena 1971) y  director del Instituto Viktor Frankl de Viena, titular de la Cátedra V. Frankl en Liechtenstein y Budapest. Lo explica en una entrevista en el País, con motivo  de la publicación de su último libro, “La superación de la indiferencia. El sentido de la vida en tiempos de cambio”. Editorial Herder.


 


INDEFENSIÓN APRENDIDA Y LA SITUACIÓN SOCIAL QUE VIVIMOS

 

EL EXPERIMENTO

Universidad de Pensilvania año 1967. El Psicólogo y profesor Seligman realiza su famoso experimento sobre la  “Indefensión aprendida”.




El experimento consistió en tres grupos de perros. Al primer grupo se le dio una estimulación absolutamente normal, es decir sin ningún tipo de estimulación aversiva. Al segundo grupo se presentaron descargas, pero se dispusieron unas palancas accesibles para que los animales las pudieran tocar y evitar esas desagradables descargas. Al tercer grupo no se les puso ninguna palanca por lo que no tenían forma de evitar las descargas. En algunas ocasiones del experimento algunos de los perros de este tercer grupo los pasaron al segundo grupo y otras veces eran devueltos al grupo tercero en el que se encontraban antes. Finalmente se llevaron a todos los perros de los tres grupos a una caja problema en la que tenían que saltar una valla para evitar una descarga eléctrica. Todos los animales aprendieron a saltar la valla para evitar las descargas excepto los perros del tercer grupo. Seligman, para validar el experimento y comprobar que no existía otra razón externa que contaminase el experimento, al tercer grupo de perros les administró una droga, se volvió a repetir todo el experimento de la misma forma y el resultado no varió. Los perros del tercer grupo no saltaban la valla que les evitaría las descargas, se quedaban inactivos en un rincón. 

 

¿Qué se descubrió en esos animales del experimento de Seligman? Se descubrieron una serie de características como la inhibición (equiparable a una actitud sumisa), pasividad (pretendían adaptarse a la situación porque no pensaban que tuviesen ningún tipo de control a ese castigo) impotencia delante de  una situación que se creía inevitable. Todo ello se convierte en creencias disfuncionales como Impotencia, Incompetencia, Depresión, Aislamiento, Estrés, Ansiedad y Desidia. 

SITUACIÓN SOCIAL ACTUAL

Ahora imaginemos que  ese mismo experimento se realiza con humanos. En lugar de utilizar descargas, se utilizan situaciones de MIEDO y ESTRÉS frente a las cuales, los sujetos no tienen ninguna salida.

Si comparamos este experimento con las campañas de terror por parte de los gobiernos y de los medios de comunicación nos daremos cuenta de que existe una gran similitud. 

El experimento de Seligman transportado a la población a escala mundial. 

Nos describen una situación de la cual no podemos escapar. Nos presentan a través de los medios, noticias e imágenes sobre situaciones catastróficas de personas enfermas, de personas que mueren. Nos presentan cifras en las cadenas de televisión. Nos dicen que cada día hay más muertos o más personas hospitalizadas. Todo ello conduce a la realización de acciones i/o de juicios con nosotros mismos y con los demás. En este caso son atribuciones generales que nos aplicamos a nosotros mismos en cualquier tipo de conducta, que tenemos que realizar, aquí entrarían todas aquellas conductas asociadas al trastorno obsesivo-compulsivo como por ejemplo el lavado de manos con hidroalcohol, el limpiarse los zapatos antes de entrar en casa, el uso de mascarillas, la desinfección constante de todo lo que traemos del exterior a en nuestra casa, aislamiento impuesto o voluntario. 

Esta atribución interna viene relacionada con una atribución externa, con esa percepción “del otro” como amenaza, siempre y cuando no siga nuestro mismo ritual.

Esto es un paralelismo entre lo que está viviendo la sociedad ahora mismo y lo que es la indefensión aprendida. 

Seligman descubrió que este tipo de aprendizaje, no solamente se realiza con vistas a entender la depresión, sino con vistas a entender las enfermedades mentales, fobia social, ansiedad, agorafobia. 

El resultado de esta reflexión es bastante inquietante porque nos encontramos delante de una sociedad verdaderamente enferma, no ya de depresión, sino de un tipo de enfermedad patológica asociada a la antropofobia, que es miedo al ser humano como portador de enfermedad y que deriva del resultado de todo este conjunto de actividades desarrolladas durante casi un año, con la intención de inocular e introducir el miedo en toda la población.


Es por tanto interesante que hagamos una reflexión sobre la indefensión aprendida y lo que está ocurriendo en nuestra sociedad, al mismo tiempo que hacernos preguntas sobre si se trata de un experimento social i, si es así, con qué objetivo, quién mueve los hilos, a quién creer, cómo salir de ésta situación y qué acciones realizar. 

Todo ello desemboca en interesantes reflexiones que nos pueden ayudar a cambiar el paradigma actual.

Síntomas de la indefensión aprendida:

Sumisión

Creer no tener control

Tristeza

Miedo paralizante y  antropofóbico

Estrés

Depresión

Incapacidad de discernir y actuar